3 de cada 10 españoles son blanco de estafas de falsos reclutadores: los jóvenes son los más afectados
España presenta un perfil único: sus residentes son los menos propensos a ser víctimas de estafas. Sin embargo, sus víctimas (es decir, quienes pagan dinero a un estafador) sufren las pérdidas económicas más graves.
El país se destaca por la alta incidencia de suplantación de marcas. La encuesta revela que el panorama de las estafas en España está altamente concentrado, ya que solo tres entidades predominan en la mayoría de los casos de suplantación de marca: Correos, BBVA y Endesa. Las estafas por parte de reclutadores de recursos humanos falsos en sitios de búsqueda de empleo, como Indeed o InfoJobs, también afectan al 22 % de los residentes españoles en general y alcanzan el 30 % entre personas de 25 a 34 años.
Este estudio se basa en una encuesta realizada a 2832 adultos en Estados Unidos (n=1010), Francia (n=1013) y España (n=809). Los datos se recopilaron en junio de 2026.
Cerca de 8 de cada 10 españoles sufren intentos de estafa cada semana
España registra el nivel más bajo de exposición diaria a estafas de los tres países incluidos en la encuesta: el 41 % se enfrenta a estafas a diario. Sin embargo, los residentes españoles registran una alta exposición semanal (36 %). En general, cerca de 8 de cada 10 españoles (77 %) reciben intentos de estafa al menos una vez por semana. Aproximadamente 1 de cada 10 españoles (11 %) perdió dinero a causa de una estafa en los últimos 12 meses.
La presión diaria es mayor en las zonas rurales (54 %) y entre los encuestados de 55 a 64 años (51 %). Las regiones del centro y noroeste afrontan la mayor presión diaria en la Península: el 47 % y el 46 % de sus residentes, respectivamente, se enfrentan a posibles intentos de estafa a diario. Los residentes de la región sur también informaron una alta frecuencia diaria de estafas (43 %), al igual que quienes viven en la Comunidad de Madrid (40 %).
El 30 % de los españoles recibe llamadas telefónicas a diario que suelen hacerse pasar por grandes marcas nacionales. Aunque solo el 13 % de la muestra general recibe SMS a diario, esta cifra se triplica hasta alcanzar el 32 % entre quienes ya han sido víctimas de una estafa (han pagado dinero a estafadores), lo que sugiere que, una vez identificadas, las víctimas son objeto de intentos persistentes a través de canales de mensajería de texto.
Principales marcas suplantadas en estafas: Correos, BBVA y Endesa
España se destaca por la alta incidencia de suplantación de marcas. En lugar de utilizar números de teléfono aleatorios, los estafadores suelen manipular sus mensajes para que parezca que proceden de empresas de confianza ya conocidas por los usuarios, como bancos, servicios postales o grandes comercios. Como resultado, dichos mensajes pueden confundirse con notificaciones legítimas, y el 57 % de los encuestados en España afirmó haber recibido este tipo de mensajes.
El panorama de las estafas en España está altamente concentrado, ya que solo tres entidades predominan en la mayoría de los casos de suplantación de marca: Correos, BBVA y Endesa.
Las estafas por parte de reclutadores de recursos humanos falsos en sitios de búsqueda de empleo, como Indeed o InfoJobs, también afectan al 22 % de los residentes españoles en general y alcanzan el 30 % entre personas de 25 a 34 años. En un país con una elevada tasa de desempleo juvenil1, los estafadores parecen aprovechar especialmente las inquietudes laborales de los jóvenes profesionales.
Las estafas afectan a las zonas rurales, pero los residentes urbanos son más propensos a convertirse en víctimas
España presenta una paradoja geográfica: los residentes rurales son el grupo más afectado del país (exposición diaria del 54 %), pero son los menos propensos a perder dinero en estas estafas (tasa de victimización del 4 %). Esto sugiere que, en las comunidades más pequeñas, las fuertes redes de apoyo social o una cultura local arraigada en la desconfianza podrían actuar como una barrera informal de protección.
Por el contrario, el perfil de la víctima española es urbano y profesional. La franja de 18 a 34 años representa el 52 % de todas las víctimas, y los profesionales activos constituyen el 42 % del total de víctimas. Los profesionales son particularmente vulnerables a las suplantaciones bancarias (33 %), mientras que los grupos de bajos ingresos y los millennials son más susceptibles a las estafas de inversión y criptomonedas.
España encabeza las pérdidas económicas relacionadas con estafas entre los tres países encuestados
Aunque en España la cantidad de personas que caen estafas es menor que en Estados Unidos o Francia, las víctimas pierden mucho más dinero: la tasa del 7 % de pérdidas superiores a 5000 € es la más alta del estudio.
En España, las estafas proceden principalmente de identificadores de llamada o nombres de remitente suplantados (38 %), una táctica mediante la cual los estafadores manipulan los datos de contacto para que simulen pertenecer a una marca o un banco real. Muchas personas también se sienten atraídas por oportunidades lucrativas (36 %), como inversiones de alta rentabilidad u ofertas falsas de empleos bien remunerados. A diferencia de Estados Unidos, las víctimas en España rara vez actúan motivadas por «amenazas legales» (13 %). Por el contrario, los estafadores en España prefieren usar incentivos en lugar de amenazas, y utilizan formas de pago inmediatas como Bizum (36 %). Dado que las transferencias por Bizum son instantáneas —y, en gran medida, irreversibles—, ofrecen a los estafadores una forma rápida y segura de mover y ocultar los fondos antes de que la víctima se dé cuenta de que ha sufrido un engaño.
Cómo se protegen los españoles frente a las estafas
España lidera el estudio en reconocimiento inmediato de estafas con un 69 %. Los españoles han desarrollado un mecanismo de defensa particular: el 26 % de los encuestados suele buscar información en internet para verificar un contacto sospechoso, una tasa que prácticamente duplica la de Francia (13 %) o Estados Unidos (19 %).
Sin embargo, entre las víctimas españolas, solo el 12 % ignora por completo un intento de estafa, frente al 35 % de quienes no han sido víctimas. Solo el 36 % de las víctimas bloquea al remitente, en comparación con el 61 % de quienes no han sido víctimas. Esto sugiere que las víctimas españolas tienen más probabilidades de interactuar con los estafadores en lugar de cortar el contacto, un patrón de comportamiento que podría contribuir a que sus pérdidas económicas sean mayores.
Aunque los adultos sénior (65-74 años) son los más propensos a ignorar por completo las estafas (45 %), la adopción de herramientas de protección está liderada por estudiantes y profesionales (63 % en ambos grupos). Al igual que en los otros países, las víctimas son más propensas a utilizar herramientas (67 %) que quienes no han sido víctimas (56 %).
Comparación entre los países encuestados
La exposición a estafas y el éxito de las estafas no se mueven al unísono. Francia registra el nivel más alto de exposición diaria (56 %), pero no la mayor tasa de victimización. Estados Unidos presenta un nivel de exposición ligeramente inferior (51 %), pero tiene la mayor proporción de víctimas que perdieron dinero (17 %). España registra la menor exposición diaria (41 %) y la menor tasa de victimización (11 %). Dicho de otro modo, que haya menos intentos de estafa en un país no significa necesariamente que haya menos víctimas o que los residentes pierdan menos dinero: el tipo de estafa, la credibilidad y el comportamiento de los usuarios son factores igual de importantes.
El panorama de las estafas también es muy diferente según el mercado.
Al mismo tiempo, el perfil de las víctimas es sorprendentemente similar en los tres países: aunque todos los grupos son objeto de ataques, los profesionales jóvenes, urbanos y con mayores ingresos son los más vulnerables. En Estados Unidos, la diferencia más marcada se observa en los ingresos, ya que las personas con ingresos altos están sobrerrepresentadas entre las víctimas. En Francia, la principal diferencia es generacional, con la Generación Z como el grupo más sobrerrepresentado. En España, el factor más destacado es el laboral, ya que los profesionales son el grupo que más sobresale.
El comportamiento de pago refleja los hábitos de cada mercado local. Estados Unidos se destaca por el uso de tarjetas regalo (29 %) y criptomonedas (22 %), ambos métodos vinculados a estafas que generan urgencia o relacionadas con inversiones. España muestra una clara preferencia por Bizum y otras formas de pago entre particulares, mientras que Francia apuesta por métodos más tradicionales, basados principalmente en transferencias bancarias directas y pagos con tarjeta.
Hay un hallazgo que se repite en todos los países: la protección suele llegar después de que se produce el daño. En los tres países, las víctimas son más propensas que quienes no han sido víctimas a utilizar herramientas de protección: 72 % frente al 54 % en Estados Unidos, 73 % frente al 55 % en Francia y 67 % frente al 56 % en España. En todos los mercados, el comportamiento de seguridad sigue siendo principalmente reactivo en lugar de preventivo.
Cómo evitar las estafas más comunes en España
Trata los mensajes urgentes de marcas conocidas como sospechosos, incluso cuando el nombre del remitente parezca legítimo. Revisa detenidamente el contenido y los enlaces incluidos; con frecuencia, pueden detectarse errores gramaticales o incoherencias. Nunca hagas clic en enlaces incluidos en mensajes sospechosos o inesperados. En su lugar, accede a la aplicación oficial de la marca o escribe la URL manualmente en el navegador para comprobar si la notificación es real.
Verifica la identidad del reclutador antes de compartir cualquier información. Las estafas de falsos reclutadores de recursos humanos en Indeed, InfoJobs y LinkedIn son especialmente frecuentes en España. Algunas señales de alerta son los reclutadores que trasladan la conversación a WhatsApp u otras aplicaciones de mensajería, ofrecen salarios inusualmente altos por trabajos remotos poco claros, solicitan tu documento de identidad, datos bancarios o una «tarifa de gestión» por adelantado, o te presionan para instalar una aplicación o hacer clic en un enlace externo para «completar tu perfil».
Ignora las «oportunidades» de inversión y criptomonedas inesperadas, especialmente aquellas que prometen rentabilidades garantizadas. Estas estafas suelen llegar a través de anuncios en redes sociales, grupos de WhatsApp o llamadas no solicitadas que promocionan plataformas de inversión «exclusivas», bots de criptomonedas impulsados por IA o esquemas fraudulentos respaldados por celebridades. Ninguna empresa de inversión legítima se pondrá en contacto contigo de forma inesperada para garantizarte beneficios. Si un amigo o conocido promociona una de estas oportunidades, comunícate directamente con ellos por teléfono o en persona, ya que es posible que su cuenta haya sido hackeada.
Protege tus datos antes de que los estafadores puedan utilizarlos. Activa Surfshark Alert para supervisar continuamente bases de datos de filtraciones y recibir notificaciones en tiempo real si tu correo electrónico, documento de identidad o información financiera aparece en una filtración de datos. Esto puede darte tiempo para reaccionar antes de que los estafadores utilicen esos datos en una alerta bancaria, una notificación de entrega de Correos o una oferta de empleo fraudulentas. Utiliza Surfshark Alternative ID para crear un correo electrónico alternativo: úsalo para registrarte en servicios y que tus datos no terminen en listas de estafadores.
Metodología
Este estudio se basa en una encuesta realizada a 2832 adultos en Estados Unidos (n=1010), Francia (n=1013) y España (n=809). Los datos se recopilaron en junio de 2026.
Las muestras se equilibraron en función de variables demográficas clave, como la edad y el sexo. La muestra española estuvo compuesta por un 50 % de hombres y un 50 % de mujeres. Los grupos etarios se distribuyeron de la siguiente manera: 18-24 años (11 %), 25-34 años (16 %), 35-44 años (19 %), 45-54 años (22 %), 55-64 años (19 %) y 65-74 años (12 %). En cuanto al nivel educativo, el 51 % contaba con un nivel inferior al grado universitario, mientras que el 49 % tenía un título de grado universitario o superior. Los encuestados se agruparon en tres categorías de ingresos según la situación financiera familiar declarada: ingresos altos (pueden permitirse compras importantes y ahorrar con regularidad), ingresos medios (pueden cubrir las necesidades básicas con poco o ningún ahorro) e ingresos bajos (tienen dificultades para cubrir algunas necesidades básicas). A partir del nivel de ingresos, el 32 % se clasificó como de ingresos altos, el 56 % como de ingresos medios y el 11 % como de ingresos bajos.
Algunas preguntas permitían a los encuestados seleccionar más de una respuesta. Por lo tanto, los porcentajes de estas preguntas pueden superar el 100 % en total. Varias preguntas, incluidas las relacionadas con el monto perdido, las formas de pago y los motivos por los que la estafa resultó creíble, solo se formularon a quienes confirmaron haber perdido dinero personalmente (n=90 en España). Todos los resultados se basan en experiencias declaradas por los propios encuestados. Los encuestados podrían no informar todos los casos en los que fueron víctima por vergüenza o sobreestimar la frecuencia con la que estuvieron expuestos a estafas.
Aquí puedes consultar los materiales de investigación que se emplearon en este estudio.
Referencias
1DataPulse Research (2026) – Where young people in the EU are particularly likely to be unemployed