Cada vez que te conectas a internet, tu dispositivo recibe una dirección IP (protocolo de internet) única que actúa como una identificación digital. Tu IP ayuda a los sitios web a saber dónde enviar la información que solicitas, pero también deja un rastro que puede revelar tu ubicación y rastrear tus actividades online.
Una VPN (red privada virtual) es la forma más rápida y eficaz de obtener una dirección IP privada. Con una VPN de confianza como Surfshark, tendrás protección y limitarás las posibilidades de que alguien —incluso tu ISP (proveedor de servicios de internet)— conozca tus hábitos de navegación.